30 mayo 2009

La SGAE y sus registros domiciliarios.-

Parece mentira... en el tiempo que estamos... que digan que en una democracia hay libertad... que diferencia hay entre los hechos que voy a relatar m√°s abajo y una dictadura extrema??

He dicho alguna vez que la democracia es la reina de la corrupción?? Y ni mucho menos el mejor modo de sistema político que existe??

Bueno... esto es lo ocurrido:
Mi nombre es Juan Jos√© Coronel Carrasco, soy estudiante de Inform√°tica, tengo 26 a√Īos y actualmente resido en Bonares (Huelva) junto a mis padres y mi hermano. Soy el administrador de las webs elitemula y etmusica, p√°ginas de enlaces a archivos que circulan en redes p2p. Como se sabe, ahora la SGAE las persigue por lo civil porque no es delito.
Por la presente quiero hacer p√ļblicos unos hechos que considero atentan contra los derechos humanos de intimidad, privacidad e inviolabilidad del domicilio. Contra todos sus responsables se est√° trabajando en la redacci√≥n de las acciones legales.
Ayer d√≠a 26 de Mayo de 2009, estando s√≥lo en casa sobre las 12 y media de la ma√Īana, llamaron a mi puerta cinco personas que dijeron venir “del Juzgado”. Aseguraron tener una orden para entrar en mi domicilio, revisar el contenido de los ordenadores que hubiera en la vivienda y requisar los discos duros de los mismos. No se identificaron m√°s all√° de que eran del Juzgado y no me ense√Īaron una orden de registro y entrada. Entraron en mi casa y me instaron a que les indicara d√≥nde est√°n los ordenadores de la casa. Les mostr√© mi port√°til personal pero insistieron en verlos todos, incluido el de mi hermano. Entraron en todas las habitaciones e incluso abrieron algunas cajas de cart√≥n de mi dormitorio, que no ten√≠an ning√ļn contenido especial m√°s all√° de enseres personales de algunos de los miembros de mi familia.
A resultas de las indicaciones que les di tras su solicitud, se localiz√≥ un port√°til personal, mi ordenador de sobremesa y el de mi hermano. Un se√Īor que se identific√≥ como “perito inform√°tico” revis√≥ el contenido de mis ordenadores personales. Luego intent√≥ entrar al ordenador de mi hermano. Al estar √©ste protegido con contrase√Īa, intent√≥ salt√°rsela. Como no tuvo √©xito en su intento, me pidi√≥ la clave de acceso a lo que respond√≠ que la desconoc√≠a. Llam√© por tel√©fono a mi hermano que, pese a no comprender exactamente qu√© ocurr√≠a, me dio su contrase√Īa personal al notar el estado de nervios, exaltaci√≥n y miedo con el que se la estaba pidiendo. Finalmente el perito inform√°tico entr√≥ al ordenador de mi hermano y lo inspeccion√≥ de forma especialmente exhaustiva.
Una vez inspeccionada la vivienda y revisado el contenido de todos los discos duros que encontraron en la misma, manifestaron que se los llevaban todos (el de mi ordenador de sobremesa, el de mi portátil, el del ordenador personal de mi hermano, un disco duro externo que tenía sobre una repisa y otro multimedia que tenía conectado a mi aparato de televisión). Se trataba en todos los casos de discos duros de uso doméstico sin más contenido que el habitual en cualquier ordenador de cualquier particular.
En ese momento, dos horas despu√©s de que hubieran entrado, telefoneo al abogado David Bravo que me pide que le lea el auto del juez que acuerda ese registro domiciliario y que, mientras tanto, exija a las personas “del Juzgado” que est√°n en mi casa que dejen todo el material en la vivienda hasta que se aclaren las circunstancias del caso y se me informe debidamente. En ese instante pido la orden a los all√≠ presentes y se la leo al abogado telef√≥nicamente. El contenido de esa orden, de un Juzgado de lo Mercantil, literalmente es el siguiente:
“Igualmente se accede a la pr√°ctica de prueba anticipada requiriendo al demandado para que a presencia de la Comisi√≥n Judicial presente para su dep√≥sito temporal los discos duros de los ordenadores en los que se encuentran almacenados y desde los que se administran los sitios web elitemula y etmusica y en los que consten los datos sobre n√ļmero de descargas de obras musicales efectuadas desde el mes de Septiembre de 2007 y desde el mes de Diciembre de 2007 respectivamente”.
David Bravo me explica telef√≥nicamente que el auto que le he le√≠do no autoriza ni la entrada, ni el registro domiciliario ni la revisi√≥n de los discos duros existentes en la vivienda. De hecho se trata de una medida de aseguramiento de prueba com√ļn a las demandas civiles contra p√°ginas de elinks. Seg√ļn me explica, el cumplimiento de este auto -dictado habitualmente por jueces arrastrados por la ignorancia tecnol√≥gica de los letrados de SGAE- se hace llevando los discos al Juzgado, como cuando piden documentaci√≥n contable. Me cuenta que, de hecho, en los casos de agujero.com e indiceweb.com esa prueba, al reconocer su inutilidad los propios abogados de SGAE, se sustituy√≥ por la descarga completa de la web a presencia del juez, de las partes y del secretario sin traslado de disco duro y, desde luego, sin entrada e inspecci√≥n de domicilio de ninguna clase. Tras estas explicaciones previas de las que en ning√ļn momento fui informado por los presentes pese a que la SGAE ya ten√≠a conocimiento del modo de pr√°ctica de esta prueba as√≠ como de su inutilidad a efectos pr√°cticos, me pide el abogado que exija su identificaci√≥n a las cinco personas que ocupan mi domicilio. Estas personas me dicen ser: la procuradora de SGAE, el perito inform√°tico de SGAE, que fue, a la postre, el que estuvo mirando mis ordenadores y el que eligi√≥ cu√°les deb√≠a llevarse, un juez de Moguer que ven√≠a por exhorto, la secretaria judicial y un quinto se√Īor que no se identific√≥.
El letrado David Bravo, atendiendo al hecho de que no me han ense√Īado orden judicial alguna que autorice la entrada y registro en mi domicilio, me pide que eche a todos los presentes de mi vivienda exigi√©ndoles dejar mis pertenencias en la misma. En ese instante la procuradora de SGAE pide hablar con David Bravo, manifest√°ndole √©sta que pueden llevarse todos los discos duros e intentando convencerle en tal sentido asegurando que tiene “otros papeles” donde as√≠ se dice. Tras una larga discusi√≥n cuyo tono fue elev√°ndose considerablemente, el letrado David Bravo inst√≥ a la procuradora de SGAE a que abandonara mi domicilio de forma inmediata.
El letrado me dio una serie de instrucciones y se ofreció a comparecer como testigo de estos hechos a cuantos tribunales le requirieran al efecto.
Finalmente, todos los presentes abandonaron la vivienda dejando los discos duros que portaban consigo a excepción del correspondiente a mi portátil personal que entregué voluntariamente al Juez para ahorrarme un paseo al Juzgado. Se levantó acta de lo sucedido, por lo que tengo prueba documental de que estas personas estuvieron en mi domicilio y de que revisaron mis ordenadores y el contenido de seis discos duros, incluidos aquellos que estaban compuestos, total o parcialmente, por información, documentos, fotografías y correos electrónicos de los miembros de mi familia.
El abajo firmante, entendiendo que se han vulnerado frontalmente sus más elementales derechos constitucionales, emprenderá cuantas acciones legales sean necesarias para el total esclarecimiento de los hechos aquí narrados en orden a la depuración de las responsabilidades que pudieran corresponder.
Aclaraci√≥n: No les dej√© entrar porque s√≠ y ya est√°, ellos me ense√Īaron un “AUTO” en el que yo alcanc√© a leer “JUZGADO… tal y cual” no me par√© a leerlo detenidamente simplemente porque no lo iba a entender, muchos tecnicismos. Yo como estaba reci√©n levantado por haberme acostado muy tarde y apenas hab√≠a dormido, en un principio les dije que se esperara que me ten√≠a que cambiar y no me dijeron que ten√≠an que pasar, yo simplemente dije… bueno si no me queda m√°s remedio, acept√© para que entraran al sal√≥n, mientras yo lo √ļnico que hac√≠a era llamar una y otra vez a David, pero estaba ocupado y mientras tanto ellos me dec√≠an a lo que hab√≠an venido. Me “leyeron” el auto como que ten√≠an que hacer un registro de mis discos. ¿Y yo que voy a hacer? pues no resistirme y esperar a poder contactar con David que me aclarase el tema que es lo que finalmente pude hacer. ¿Qu√© soy un pardillo? Pues, muy posiblemente, pero era la situaci√≥n, ahora no har√≠a lo mismo por supuesto. Se aprovecharon de mi desconocimiento del tema, es m√°s, la secretaria al final dijo: “No te deber√≠amos haber dejado llamar al abogado” Sin comentarios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...