
En una de las peores películas sobre
Hitler (sino la peor)... "
Hitler el Reinado del Mal"... protagonizada por
Robert Carlyle... hay una escena en la que se ve a un
Hitler enfurecido, dando latigazos a un perro.
Esto
sencillamente... es una falacia absoluta... ya que es de sobra conocido el amor que
Hitler sentía hacia los perros.
Tanto es así... que durante la
guerra... las familias con perro, también tenían una cartilla de
racionamiento para sus animales.
Así hablaba
Hitler de su perro:
"Es enorme lo que he querido a aquel bicho. Nadie podía tocarme sin que Foxl se pusiera furioso. No seguía a nadie más que a mi. Cuando volvía después de dos días de ausencia ya no quería separarse de mi. En la trinchera todo el mundo lo quería. Durante las marchas, corría alrededor de nosotros, observándolo todo: no se le escapaba nada. Lo compartía todo con él. Por la noche se acostaba a mi lado. ¡Y pensar que me lo robaron! No habría podido separarme de él. En mi vida he podido vender un perro. Me acuerdo: fue antes de llegar a Colmar. El ferroviario que quería conseguir a Foxl pasó dos veces por el vagón y me ofreció doscientos marcos. "Aunque me diera cien mil, no lo tendría usted". Al bajar en Harpsheim , me apercibo súbitamente de que el perro ha desaparecido. La columna se pone en marcha. ¡Me era imposible quedarme detrás! Estaba desesperado. El sinvergüenza que me robó mi perro no sabe lo que me hizo."Como se puede observar... nada que ver con la escena de la película.


El siguiente perro en la vida de
Hitler fue
Muck... que se lo
regalaron en 1.921... así hablaba
Hitler de él:
"Estaba tan triste con el recuerdo de su antiguo amo, que no podía acostumbrarse a mi. Decidí separarme de él. Su nuevo dueño se había alejado unos pasos solamente cuando le abandonó y vino a refugiarse a mi lado poniéndome las patas sobre los hombros. Entonces me quedé con él."Sí es cierto que
Hitler daba prioridades también a los perros dependiendo de su raza... A
Eva Braun le regaló dos perros
terrier escoceses negros... se solía burlar de los perros de
Eva Braun... sin embargo le permitía tenerlos en su salón, lo que motivaba que su perra favorita,
Blondie... tuviera que quedarse encerrada... Cuando lograba ablandar a
Eva, le pedía permiso para traer a
Blondie y retirar los dos canes de
Eva... resulta curioso que
Hitler pidiera permiso a alguien para hacer algo.

Efectivamente...
Blondi fue el pastor alemán favorito y más conocido de
Hitler... sentía verdadera pasión por ella.
Hitler jugaba mucho con
Blondi y le gustaba que los demás vieran lo inteligente que era... la perra era capaz de hacer piruetas que dejaban
maravillados a los invitados de
Hitler... le decía...
Blondi, canta!! y la perra se ponía a aullar...
Cuanto más la alababa
Hitler... más aguda era la voz de la perra.
"Es el perro más inteligente que conozco. A veces juego con ella a la pelota en mi despacho. A veces lanza la pelota debajo del armario y tengo que ir a la chimenea y recogerla con el atizador... tengo miedo de que se rompa las patas en el suelo de parqué, por eso no ya no juego con ella."Blondi estuvo enferma en 1943 cuando contrajo una enfermedad contagiosa.
Hitler hizo llevar a su perra a una clínica veterinaria privada de
Munich e hizo llevar a la clínica huevos, carne y manteca para su perra. Cada mañana llegaba un informe sobre su salud que su ayuda de cámara le leía. Si el informe no era muy bueno,
Hitler se mostraba muy preocupado. Pero la perra se
reestableció.
Para reafirmar el
caracter diabólico de
Hitler se ha dicho que mandó probar el veneno con el cual se iba a suicidar primero con
Blondi.
Efectivamente fue así. Pero no solo para probar su eficacia sino porque
Hitler sabía que
Blondi sin su presencia estaba perdida.
Imaginémonos que la perra hubiera
caído en manos de los rusos. Estoy seguro de que habría sido un botín con muy poco futuro.
El destino de los perritos de
Eva Braun es poco conocido. Negus murió en
Berlín al estallar una granada soviética.
Stasi, el otro perrito, se encontraba en el
Berghof al final de la guerra. En medio de toda la confusión que reinaba en la casa de
Hitler, el perrito escapó y nadie sabe cómo logro recorrer más de 100 kilómetros hasta
Munich. Un vecino se apiadó del
animalito y le dio de comer. Pero después desapareció. Como
Hitler y
Eva Braun.
Por cierto... el hecho de tener que probar la eficacia del cianuro con
Blondi... debió ser de las más dolorosas renuncias para
Hitler.
Las fotos no mienten... los vídeos tampoco... allí dónde se ame a un animal (ánima, ser con alma)... hay sentimientos profundos y nobles... No se puede dejar de lado esta faceta, que hace grande a los grandes.
Heil Hitler... tenemos mucho por aprender de
Adolf Hitler... un grande...