30 mayo 2010

Muerte al Islam.-


Decían que los inmigrantes venían a este país (cuarta potencia mundial en cuanto a número de ancianos) a pagarnos las pensiones.

Y en cambio el gobierno pretendía alargar en dos años la edad de jubilación porque la cruda realidad es que el número de cotizantes extranjeros no alcanza ni los dos millones.

Decían que el binomio delincuencia-inmigración era rotundamente falso.

Y el gobierno pretende ahora que los extranjeros que delinquen cumplan las penas de prisión en sus países de origen, porque en los centros penitenciarios españoles, con oficialmente casi un 36% de internos foráneos, ya no cabe ni un alfiler.

(Cada preso que hay en las cárceles españolas, nos cuesta mantenerlo 3.000 euros/mes).

Decían que necesitábamos más inmigrantes para seguir creciendo y ahora incentivan económicamente, aunque sin resultado, el regreso a sus países, costeándoles el viaje de vuelta (incluida su parentela), el paro a los que tengan derecho a él e incluso ayudándoles económicamente para que comiencen una nueva vida en los lugares de donde proceden.

Decían que la multiculturalidad era enriquecedora, cuando múltiples estudios sociológicos sobre el particular demuestran que en aquellas sociedades en las que conviven distintas culturas los ciudadanos son más infelices y se da un mayor número conflictos inter-étnicos por los prejuicios mutuos.

Decían que los inmigrantes que llegaban a España eran jóvenes y sanos, cuando lo cierto es que han reaparecido en éste y en otros estados europeos enfermedades que habían sido erradicadas muchos años atrás y además el coste de la atención sanitaria tanto a inmigrantes comunitarios como extracomunitarios se ha disparado vertiginosamente, especialmente en urgencias.

Decían que los inmigrantes venían a desempeñar los puestos de trabajo que los oriundos rechazaban, cuando hay empresas en las que el hecho de no ser español es un requisito (verbigracia, VIPS) o tienen convenios con distintas administraciones públicas para contratar mano de obra foránea en detrimento de la local (Cooperativa Consum).

Y cuando no faltan empresarios agrícolas que rechazan la mano de obra española afectada por el desempleo mientras la contratan en origen en países del Tercer Mundo.

Decían que los inmigrantes que llegaban a España poseían una cualificación superior a los trabajos que después desarrollaban aquí y sin embargo se invierten todos los años miles de millones de euros en cursos de alfabetización y formación profesional para extranjeros.

Se importan médicos foráneos sin la debida cualificación y que incluso desconocen los idiomas oficiales de España, mientras se produce una sangría de ingenieros que marchan a Alemania en busca de mejores perspectivas laborales o de galenos españoles hacia países como Portugal o Gran Bretaña, porque una pésima planificación ha propiciado que sobren profesionales de la medicina en la mayoría de las especialidades y falten en unas pocas.

Una verdad como un templo

Luego tenemos la violencia que va destilando esta plaga allá por dónde va, los sudacas (que no sé porque llaman latinos, si estos monos con el latín no tienen "" que ver).

Bueno... violentos son todos... los panchitos, los moros... y las mafias del este no digamos.Un grupo de negros en Europa, apaleando a un ciudadano blanco:

Tienen la costumbre los periodistas, de contar la noticia y una vez terminada te dicen que los protagonistas eran panchitos, moros o demás chasca... en vez de empezar diciendo a que raza pertenece el delincuente:

Dale aquí.-

Y aquí.-

Y aquí también.-

Si es que la van liado parda por dónde van...

Y es que... como la gente no haga nada contra este cáncer llamado inmigración... el gobierno no lo va a hacer...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...