19 julio 2010

El peligroso Annapurna.-

El Annapurna es uno de los "ochomiles" más mortíferos.

Las estadísticas hablan claro... 4 de cada 10 escaladores que se enfretan a él, mueren en el intento... y muchos de los que sobreviven, bajan completamente exhaustos y al borde de sus límites.

Con 8.091 metros en su cota más alta... casi 800 menos que el Everest... la exposición a la falta de oxígeno severa, no es tan prominente, pero estadísticamente, la peligrosidad del Annapurna está reñida con el Nanga Parbat, apodada "la montaña asesina" y con el K2, ambos con una tasa de mortandad que roza los 3 de cada 10.

El problema con las estadícitas es que bailan a medida que se suceden los accidentes en cada montaña y dependiendo de como se lean, pueden ser engañosas.

Aún así, no son pocos los especialistas, que tras pisar el Annapurna, expresan sin el más mínimo rubor, el pavor que les causa y muchos tienen que abortar sus acometidas dándose la media vuelta.

Que es lo que hace que el Annapurna sea tan peligroso??

El Annapurna está situado en un macizo de 55 Kilómetros al oeste del Nepal, en una zona llamada "región de lois Annapurnas", ya que en estas montañas, no sólo hay uno... sino seis picos elevados conocidos como: Annapurna I, Annapurna II, Annapurna III, Anapurna IV, Gangapurna y Annapurna Sur.

Cuando se habla del Annapurna en singular, se hace referencia al Annapurna I, el más alto de todo y el único que supera los 8.000 metros.

En la foto, la entrañable imagen de la cara sur, vista desde el campamento base:

El Annapurna fue el primer ochomil hollado de la historia, coronado por Maurece Herzog el 3 de Junio de 1.950.

Desde entonces, a pesar que la región de los Annapurnas es un área muy popular de trekking en Nepal, se ha convertido en el ochomil menos visitado, recibiendo apenas 200 expediciones.

La primera clave la podríamos encontrar precisamente en el viaje de Herzog a esta montaña, que plasmó en el libro de montañismo más vendido de la historia "Annapurna", con más de 15 millones de copias certificadas en todo el mundo, hasta el año 2.010.

Herzog lograba una cumbre sin oxígeno, relativamente rápida por la cara norte, junto a su compañero Louis Lachenal, pero la huida de la montaña se tornaría de pronto un auténtico infierno.

Ambos habían atacado la cima con botas ligeras y Herzog perdía los guantes poco antes de hollarla... lo que le provocaría a ambos severas congelaciones en pies y manos, antes de alcanzar al resto de la expedición en el campamento 5.

Además... Herzog... alpinista aficionado, perdió un tiempo precioso en la cima haciendo numerosas fotos, mientras que el más experto, Lachenal, le instaba a bajar porque se estaba acercando una tormenta.

Foto de la cima de Herzog y detalle de sus manos destrozadas:

El descenso se complicó tras verse obligados a dormir en una grieta y sufrir una avalancha.

El médico de la expedición, Jacques Oudot tuvo que ir realizando sucesivas amputaciones sin anestesia a los dos hombres que acabarían por perder todos los dedos de pies y manos, a medida que las congelaciones se iban grangrenando.

Incapaces de andar, sólo lograron regresar a la civilización, gracias a que los sherpas consiguieron cruzar el terreno selvático llevándolos a cuestas.

Tras la gesta de Herzog... el Annapurna no fue escalado de nuevo hasta 1.970, año en el que se lograban dos cimas simultáneas; una por la cara norte y la primera por la masiva cara sur, el 27 de mayo... realizada por Dougal Haston y Don Whilans.

Ambos pertenecían a una expedición británica liderada por Chris Bonington.

La cuarta cima se produjo en 1.977. De hecho, el grueso de expediciones al Annapurna es más bien tardío... coincidiendo con la sobre-explotación del llamado "himalayismo", que se vive en los últimos tiempos.

El Annapurna no es una montaña para aficionados y no hay una ruta masificada, como sucede en el Everest, que... aunque tampoco es para aficionados, está plagado de ellos.

Es una cita obligada para profesionales que quieren tener en su haber los 14 ochomiles... históricamente ha atraído a escaladores con espíritu pionero, que buscaban abrir nuevas rutas. En la foto la cara sur:

Siendo así, se entiende que para acceder al Annapurna, existan numerosas vías abiertas, casi por cada arista practicable.

Antiguamente, la más usual era la denominada "ruta francesa" inaugurada por Herzog, en la cara norte... pero dada su peligrosidad, hoy en día la vía más común es la "alemana", también en la cara norte.

Toda la cara sur está barrida constantemente por el viento venido desde el lejano oceáno, que puede provocar descensos bruscos de temperatura de hasta -90º.

En la foto, varias vías por la cara norte:

El Annapurna es una montaña que no gusta demasiado a los especialistas por considerarla técnicamente no muy difícil, pero en contrapartida, es muy peligrosa.

Si observamos las estadísticas... los accidentes mortales que se han producido han sido por:

De ella se desprende que la cara norte del Annapurna es una matadero a causa de las avalanchas.

Con 44 accidentes mortales por este motivo, 15 de ellos en el espolón holandés y 15 en la ruta francesa.

Habría que aclarar que históricamente estas dos rutas han sido las más frecuentadas, por lo que es lógico que hayan registrado más incidentes.

Aún así... el riesgo que suponen las avalanchas queda patente.

La otra mitad de la tabla, indica que la segunda causa de accidentes serían las caídas en ambas caras... seguidas por los casos de desapariciones y por último el frío y el agotamiento.

Según escaladores como Alberto Iñurrategui o Viesturs, ambos con los 14 ochomiles en su palmarés... y con experiencia en el Annapurna... las frecuentes avalanchas se producen a causa de la estructura de la montaña... una mole inmensa de rocas y hielo.

La definen como una estructura muy compleja, con glaciares y paredes muy verticales.

La verticalidad de la pared y su orografía, hacen que sea propensa a la acumulación de hielo y nieve, que con el paso de los días, acaba por desprenderse... lo cual es un riesgo incontrolable.

En la foto... una vista dónde se aprecia el detalle de la pared en la cara norte... en la cima se ve como el viento está barriendo la cara sur por el otro lado.

Visto desde la base, ese viento es una bonita nube... en la cima una auténtica ventisca que puede arrancar del suelo a un escalador si no se amarra con una cuerda:

En su ascenso por el espolón holandés... describía un gigantesco serac colgante entre el campamento 2 a 5.500 metros y el 3 a 6.500 metros... de 800 metros de desnivel... con un enorme cono de avalanchas en el centro, por el que hay que pasar obligatoriamente, lo más rápidamente posible para minimizar el tiempo de exposición y el cual requiere un buen nivel de escalada.

A este le sigue otro enorme serac colgante a 6.800 metros que cambia de condiciones todos los años, por lo que nunca se puede saber si está a punto de desmoronarse.

En la imagen, último campamento antes de la cima. En fotos las distancias engañan:

Según pasaban el tramo final a la cima desde los 7.250 metros... es similar al de otras montañas del Himalaya... alargado... se requieren 14 horas o más para llegar... y el trayecto no da mucho margen para los errores.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...