24 septiembre 2010

Carta del abuelo de Zapatero.-

La carta que se transcribe a continuación (con faltas de ortografía incluidas) se la envió el famoso abuelo de Zapatero, capitán del Ejército, a Julián Zugazagoitia Mendieta, radical director del diario "El Socialista", que era el periódico del PSOE, para ofrecerse como colaborador y como algo muy próximo a espía, ya que por aquella época había un gobierno conservador.

Comienza así:

Sr. Zugazagoitia.

Director de El Socialista

Madrid

Estimado Sr mío: Soy Capitán del Ejército y desde que comencé a discurrir por mi cuenta, socialista. Le sería fácil comprobarlo preguntando a los obreros de la cuenca minera de Santa Lucía, de esta provincia o a los compañeros de las organizaciones de León. Más cerca aún: Tiene V, ahí en Madrid, a un elementp  destacado del partido, Valle, consejero de instrucción pública, que me conoce y sabe cómo pienso. Esta carta, no es pues, ni de un oficial monárquico ni de un oficial señorito. Es simplemente la carta de un militar que a pesar de serlo, siente inquietudes espirituales y tiene la esperanza de una Humanidad mejor, de una más justa y mas  científica organización social.

Por estas inquietudes, leo avidamente  su periódico El Socialista y vibro con sus articulos . He visto con satisfacción la campaña hace tiempo iniciada a favor de las clases de tropa. Con esa campaña se matan dos pájaros de un tiro: conseguir para ellos unas mejoras que son de justicia y captarlas para la causa. Eso está bien. Pero ¿es imprescindible para ello ir contra los oficiales, consiguiendo su enemiga? ya se  yo, que es de mayor efecto en la captación que se pretende, señalar personalizando, los pretendidos culpables de las desdichas; pero entiendo -y conste que me he decidido a comunicárselo solamente en bien de la causa que El Socialista defiende- que puede hacerse muy bien la labor de captación, sin crear enemiga alguna y hasta conseguir otras captaciones no desaprovechables.

Llevo 20 años en el Ejercito  y de ellos 12 de profesor de las clases de tropa. Primero en las Escuelas de cabos. Actualmente llevo 9 explicando a los Sargentos y Suboficiales. Esto me permite conocer sus necesidades, su formación, su espiritualidad. Ellos mismo –los de este cuerpo– podrían decir, hasta que punto estoy a su lado y hasta donde llega la estimación grandísima en que me tienen. Como ademas , conocco  tambien  a los oficiales estoy autorizado para decirles que en todo cuanto se dice en el artículo “Consideraciones elementales sobre política militar” (del 10 de febrero) habiendo mucho de cierto, hay mucho sin embargo de desorientación, que a los que simpatizamos con las ideas de El Socialista nos crea en los cuartos de banderas, una situación embarazosa.

El supuesto de que se parte en el artículo dista tanto de lo real, que sirve para que compañeros propicios a ser enemigos de ideas humanas, se apoyen en la falsa posición de aquel y tomandola  como argumento decisivo ustedes, arrastren decididamente a los neutrales.

Yo creo, que les interesa profundamente, que de cada vez sean más los convencidos de la razón que les asiste. Y digo honradamente, que en ese artículo se hiere a los oficiales, porque si bien es cierto que los hay de la silueta moral que se delinea en aquel, tambien  es verdad que la espiritualidad de los oficiales jóvenes –Capitanes y Subalternos– se ha operado un cambio radical, iniciado mucho antes de llegar a la República. Somos muchos los que pensamos en socialista; pero la mayoría que no ha llegado aún a una orientación definitiba , es materia muy permeable.

Quiero decir con todo esto, que seria  un bien al tratar el periodico  temas militares, no dirigieran los tiros a romper brecha, precisamente por ese punto situado entre las clases y los oficiales.

De esto, sabia mucho Galan , el capitan  fusilado en Jaca, que demostró su propio sacrificio, en que grados del ejercito , está el verdadero sentimiento de la justicia; de una justicia humana. Cambiarían ustedes de opinión, si conocieran las luchas que sostienes esos oficiales jóvenes, para hacer que prendan en el mando esos ideales.

En la cadena jerarquica  del ejercito , el punto de ruptura se halla perfectamente señalado y bien lo conocia  aquel oficial asesinado por la monarquia . Pero en fin, el asunto es para hablar mucho y ya es escesiva  la longitud de esta carta.

Yo les agradeceria  – por oficial y pensar en socialista– al escribir de las clase, pongan siempre “sabemos que son legión los oficiales que comparten nuestras ideas; que son muchos los que en el silencio aspiran a una mejor ordenación del Estado y del ejercito etc. ”. Este es el sentido para hacer bien patente el hecho de que si en el ejercito  quedan oficiales monarquicos , señoritos; abundan tambien  los ampliamente demócratas, los ciclistas, que son precisamente lo mejor, lo mas  sano y lo mas  culto de la colectividad.

Aqui  por ejemplo y como aqui  en muchos regimientos – al menos de infantería– entre 24 jefes y Oficiales que constituyen la Plana Mayor y 2º Batallon  del 36, leen: ocho El Socialista, Cinco  el Heraldo, tres o cuatro otra prensa como Libertad, Informaciones, etc y solamente cuatro ABC; con la particularidad de que los que leemos El Socialista, no tenemos cambio en la orientación, mientras que los demas  cambian frecuentemente de prensa y de idea. Esto les permitirá apreciar como piensan los oficiales. Tengan en cuenta que la guarnición de Madrid domo  la de Sevilla, San Sebastián y Santander, con alguna otra, por estar integrada por aristócratas o favorecidos, siempre se distinguió por un monarquismo creado por lo que nosotros llamamos “paniaguancia”  de aquella camarillas formada en derredor de los Berenguer, Cavalcanti, Saro, Sanjurjo, etc.

escribiria  en “El Socialista” – con seudónimo, por supuesto o sin firma sobre asuntos de indole  castrense y desde un punto de vista determinadamente socialista, si a ustedes les interesase y siempre, claro que el articulo , examinado por la redacción, mereciese ser insertado. Que ello, aumentase el número de lectores en los cuarteles. Piensenlo  y me permito rogarles contestación con su juicio sobre cuanto dejo escrito.

Perdoneme  esta enorme lata. Confiado en su discreccion  le saluda con afecto su amigo –permitame  serlo,

    Firmado Juan Rodríguez Lozano. León, 14 de febrero de 1934.

    Dirección. Juan Rodríguez Lozano. Capitan  Ayudante del Regimiento de Infantería nº. 36. León


Por cierto... convendría decir que el capitán Juan Rodríguez Lozano, abuelo de Zapatero, fue uno de los más destacados mandos militares que sofocó la revolución de Asturias de 1934, ya que los altos mandos depositaron en él toda la confianza para llevar a cabo la misión de aplastar a los revolucionarios... de izquierdas. Y lo hizo bien... los machacó.

1 comentario:

  1. faltas de ortografía clamorosas en la carta de los años 30

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