29 diciembre 2010

Hitler y sus ansias de ver París.-

Leni Riefenstahl acababa de regresar de París de la Exposición Internacional y fue al Berghof para intercambiar opiniones con Hitler. El Führer... siempre se mostraba muy interesado cuando alguien viajaba y hacia constantes preguntas sobre la ciudad visitada.

Esto contrasta un poco con la idea que nos han dado de un Hitler sólo interesado en Alemania. Pero bueno... como sabemos, Hitler siempre fue un gran admirador de París.

- ¡Lo que daría yo por ver París! Pero probablemente esto no se me concederá en la vida. París es la ciudad más bella del mundo. ¡Qué feo es, en cambio, Berlín! Conozco todos los edificios históricos de París hasta el más mínimo detalle. Desgraciadamente sólo por ilustraciones y planos.

Leni le preguntó entonces por su opinión sobre el pueblo francés:

- El pueblo tiene mis simpatías; cuando era soldado conocí a algunos franceses en la guerra, y les tomé aprecio... pero la nación francesa, que produjo una de las culturas más grandes, se ha vuelo decadente... temo que su época de esplendor ha pasado y que perecerá lentamente. Sólo un gran líder político podría salvar a Francia de la ruina. Me alegraría tener a mi lado a un vecino sano y vigoroso.

Después, la curiosa pareja, salió a dar un paseo. Hitler se detuvo en un punto y señaló en una dirección:

- Mire, allá está Austria. Siempre que estoy aquí arriba miro hacia allí y suplico al Todopoderoso que me conceda ver el día en que Austria y Alemania  se unan en un gran Imperio Alemán. Sólo por esto he comprado esta casa, porque desde aquí puedo divisar Alemania y Austria.

- No tomo mis decisiones a la ligera. Antes de entrar a fondo en una cosa, paso días y noches en los que solamente me ocupa esa única cosa. Sacudo los pilares de mis conocimientos básicos y los contemplo con los ojos más críticos y con todos los argumentos que conozco. Ataco mi propia convicción hasta que estoy seguro de que lo negro es negro y lo blanco es blanco.

Y ¿qué pasa cuando se equivoca? se atrevió a preguntar Leni:

- No creo equivocarme. Uno debe estar firmemente convencido  de sus principios... de lo contrario, no puede crear algo grande.

Pues sí, Hitler cumplió sus dos sueños: visitar París y unir Alemania y Austria.

3 comentarios:

  1. y el sueño de muchos otros y el más importante... IRSE AL CARAJO

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  2. Las guerras son así, cruentas y sangrientas, es normal que la mayoría de la borregada piense como tú, los medios se han encargado de aleccionaros bien.

    No por eso tenéis menos culpa por vuestra ignorancia, por eso os digo... joderos, tenéis lo que merecéis!!

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  3. A ti si que te han aleccionado soldadito, tu si que no piensas por ti mismo, soldadito, tu si que darías tu insignificante vida por un trozo de tierra... soldadito. TU SI QUE ERES INTELIGENTE.. Por eso necesitais un ridiculo lider como el payaso de Hitler jajajaja ¿Tu hablas de masa aborregada soldadito??? tu que aspiras a tener un uniforme y matarte por los ideales de otros. Tu si que eres un puto borrego, pero de otro pastor.
    Jodete tu, que ninguno de los fascistas a los que adoras va a volver... Tu si que tienes lo que te mereces que es creer en los ideales de los cadaveres por no tener los tuyos propios. Intelectual de los cojones...

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