27 octubre 2011

Kowloon, la ciudad sin ley y sin muralla.-

La ciudad amurallada de Kowloon, fue un barrio situado en la ciudad kong-kongnesa del mismo nombre, que habiendo desaparecido en Abril del 1994, aún hoy día sigue despertando fascinación.

Ha sido objeto de películas, obras de arte retro-futuristas, escenario de vídeojuegos, libros de fotografías, planos y maquetas, la ciudad de Kowloon surge originalmente como un puesto militar para controlar el comercio de sal en la región, establecido durante la dinastía Song, que rigió China entre los años 960 y 1279.

En 1668, ya contaba con 30 guardias y que la parte que daba a la cosa se empezó a amurallar en el año 1810. Tras perder la primera guerra del opio, el octavo emperador de la dinastía Qing, se ve obligado a ceder la llamada "isla de Hong Kong" a Gran Bretaña, justo al sur de Kowloon, por lo que surge la necesidad de ampliar las murallas del puesto, que son completadas en 1847, con el objeto de vigilar la actividad de los ingleses. Al ser completado, el fuerte ocupaba un área de 0,03 km2, con murallas de 4 metros de ancho por casi 5 metros de alto.


En 1898 la situación se agrava cuando el onceavo emperador de la dinastía Qing, tiene que firmar un nuevo tratado , "la Convención para la ampliación de los territorios de Hong Kong" en el que ceden por un periodo de 99 años los llamadas "nuevos territorios" a Gran Bretaña, o sea, la práctica totalidad del distrito de Hong Kong, que ocupaba ya toda la península de Hong Kong, (excepto el puesto militar de Kowloon), que para entonces se había convertido en toda una ciudad amurallada con 700 habitantes y es en ese preciso momento, donde se gesta la rebuscada situación que este barrio viviría en los años venideros.

En la imagen, la fachada frontal del fuerte tal y como estaba en 1898. Las puertas puertas estaban orientadas hacia la bahía, donde en un futuro se construiría el aeropuerto de Kai Tak:


Tan solo unos meses después, en 1899, los ingleses acusaron a los oficiales chinos que permanecían en el fuerte, de alentar a la rebelión contra la ocupación británica, por lo que atacaron y tomaron el recinto amurallado. En un primer momento reclamaron su soberanía, pero tampoco pusieron en práctica demasiada iniciativa del gobierno, conscientes de que se habían quedado con una patata caliente entre las manos.

Por ello, los residentes que permanecieron en la ciudad siguieron viviendo a su aire, sin demasiadas injerencias por parte de las autoridades británicas y el lugar se convirtió en una especie de reclamo para turistas occidentales, que querían visitar un barrio dónde seguía imperando el modo de vida tradicional chino.

Como consecuencia del abandono administrativo, los edificios de la ciudad amurallada se fueron deteriorando hasta que en 1933 las autoridades comienzan a demolerlos, tras compensar económicamente a los 400 vecinos que quedaban.



En la imagen superior, una vista del interior de la ciudad tal y como estaba en 1933. En la calle de enfrente, dos cañones desmontados. Años después de su conquista, las oficinas del fuerte fueron transformadas en asilo por ministros de la iglesia anglicana. Para 1940 sólo seguían en pie el asilo, el colegio y una casa, eso, junto con algunos de esos cañones sobrevivieron a las dos demoliciones que sufrió la ciudad.

Las murallas son destruidas definitivamente por los japoneses durante la segunda guerra mundial, cuando tras ocupar Hong Kong el 25 de Diciembre de 1941, buscaban materiales con los que ampliar el aeropuerto de Kai Tak, una pista que discurre aún hoy en día por un espigón comido al mar, justo en frente de la ciudad amurallada, con las piedras de la que fue una vez su empalizada.


Cuando termina el conflicto bélico en 1945 y cae Japón, los ingleses actúan rápidamente para retomar el control. Prácticamente el mismo día que es liberado el secretario colonial británico en Hong Kong, sale del campo de concentración donde había permanecido retenido toda la guerra tras ser capturado por el ejército nipón y se planta en el distrito auto-proclamándose gobernador. Para apoyarle, Inglaterra envía al vice-almirante Sir Cecil en un crucero de guerra. Si Japón se había rendido el 15 de Agosto de 1945, tan solo un mes después, el 16 de Septiembre de 1945 las fuerzas británicas ocupaban ya de nuevo todo el distrito de Hong Kong.

En un primer momento, la China regida por el general Chiang Kai-shek, pretendía reclamar todo el distrito de Hong Kong pero se vio desbordada por el rápido avance británico y los problemas de postguerra chinos y una guerra civil a punto de estallar. Así, se tuvo que conformar con reivindicar la patata caliente que era la ciudad amurallada, en teoría, todavía legalmente china, porque nunca fue cedida en ningún tratado y había sido ocupada ilegalmente.

El rumo de que la ciudad amurallada estaba de nuevo bajo autoridad mandarina se extendió entre la población china que llegaba huyendo de la zona norte y en cuestión de dos años, el barrio de Kowloon, ahora sin murallas, se convierte en un campo de refugiados con 2.000 habitantes para 1947. En 1948, los británicos intentaron desalojarlos, pero no lo consiguieron y volvieron a desentenderse administrativamente de nuevo, por lo que otra vez, acabó siendo un barrio que no estaba controlado ni por el gobierno inglés, ni por el chino.


Así surge la ciudad amurallada de Kowloon moderna, en realidad tan sólo un barrio sin murallas, en un rincón de la gran metrópolis en la que se estaba convirtiendo la ciudad de Kowloon justo unos metros por detrás, sin autoridad ni gobierno, como si fuera una ciudad sin ley del lejano medio oeste en medio de tierra de nadie.


En las imágenes superiores, vista aérea de la ciudad amurallada tras el boom urbanístico y los modernos edificios de Kowloon, a poca distancia por la parte trasera. El hueco que hay en al centro seguía ocupado por el antiguo "Yamen" (la zona de oficinas de la que hablé antes y el asilo), que sobrevivió a la construcción desaforada.

Al no haber ley ni autoridad, la ciudad amurallada de Kowloon se convierte en refugio natural para delincuentes y traficantes. Sus calles se llenaron de burdeles, establecimientos ilegales de juego, terminando por caer en manos de la mafia china, en particular de dos triadas, la "14K" y los "Sun Yee On", su banda rival.

La 14K se había formado como grupo anti-comunista en 1945 pero sus miembros, con al Koomintang a punto de perder la guerra civil en 1949, huyeron y se refugiaron en Kowloon, para reconvertirse en la segunda organización mafiosa más grande de China. Se dice que el nombre de 14K es debido a que 14 de sus miembros fundadores habían pertenecido al Kuomintang. Otras versiones indentifican la letra K directamente con Kowloon.

La ciudad amurallada fue un territorio entre 1948 y 1972  donde la policía jamás se atrevió a aventurarse. Para entrar hacía falta meter un ejército de cientos de policías cubriéndose los unos a los otros, de otra forma hubiera sido un acto suicida.

Hasta ese momento, a los turistas que visitaban Hong Kong se les recomendaba no acercarse a este barrio porque tenían muchas probabilidades de no salir jamás. Un periodista que visitó el barrio a principio de la década de 1980, apuntó el detalle de que por sus calles, no se veía circular ni un sólo cánido. En la imagen, vista de las tenebrosas calles de Kowloon, Cubiertas por una maraña de cables y tuberías empalmadas de mala manera. El pavimento, siempre lleno de basura, casi no llegaba la luz del sol.


Finalmente las autoridades deciden intervenir con el objeto de reducir la tasa de criminalidad, que obviamente estaba afectando al resto de Hong Kong. Entre 1973 y 1974 se produce una primera serie de 3.500 redadas, saldándose con 2.500 detenciones y 2 toneladas de drogas intervenidas.

El golpe causó más impacto del esperado y las triadas comenzaron a reducir su actividad paulatinamente, en gran parte porque la población joven que había crecido en sus escuetas calles, colaboró activamente con la policía denunciándolas. De hecho, la tónica general desde esta fecha fue que la mayor parte de la población vivía pacíficamente, aunque rodeada en todo momento por una minoría criminal.

Para 1983, el jefe de policía de Kowloon declaró que la tasa de criminalidad en la ciudad amurallada estaba bajo control pero surgió un fenómeno paralelo, el barrió se llenó con todo tipo de negocio ilegales a los que la policía tradicionalmente no perseguía, sobretodo clínicas de dentistas y médicos abortistas que practicaban sin licencia.


La mayoría se ubicaban en las plantas bajas junto a la calle circundante que daba al exterior. Los numerosos carteles que colgaban, como se puede apreciar en la imagen superior, eran de estas clínicas. Algunas estaban muy bien montadas por dentro.


En 1987 se vivía un punto álgido en el que Kowloon aglomeraba más de 800 talleres de todo tipo, liderando la producción de "bolas de pescado", ingrediente básico de un plato tradicional chino muy consumido en Hong Kong.

En la ciudad amurallada se produjo un fenómeno muy común en Asia, cuando sus ciudades se masifican, si por algún motivo no pueden extenderse a terrenos adyacentes, empiezan a crecer desaforadamente en vertical, tal y como sucedió en la isla de Hashima.


En el barrio de Kowloon las antiguas murallas que circundaban el recinto, tras ser demolidas durante la segunda guerra mundial se habían convertido en una calle que rodeaba todo el complejo y ejercía de frontera invisible. Si un vecino intentaba poner una caseta o cabaña en el exterior de la muralla, es decir, cruzando la calle, la policía aparecía y la demolía.

En 1963 varios chamizos que se habían esparcido demasiado por una esquina sufrieron un intento de demolición, lo que dio lugar a que los vecinos creasen comité anti-demolición que derivó en una especie de asociación benéfica.


El boom urbanístico se produjo durante las décadas de 1960 y 1970, cuando se levantaron ilegalmente hasta 350 edificios, algunos construidos encima de los otros, la mayoría sin acometidas de agua, sin instalación eléctrica, sin pozos sépticos, alcantarillas o desagües. En total, solo entraban ocho cañerías de agua desde el exterior para toda la ciudad y cada vecino se empalmaba como podía a los suministros. Eso sí, en todo el recinto no había ni un solo contador de agua o electricidad. Para coger el líquido elemento o asearse, muchos residentes tenían que desplazarse hasta alguna de las pocas fuentes que había o a los "baños públicos", que es lo que se ve en la imagen:


Los primeros bloques podían alcanzar las 10 plantas pero luego fueron ampliándose a lo alto hasta llegar a las 14 plantas. Como no se podía edificar fuera de las murallas, se empezó a construir en las azoteas de los bloques existentes, a modo de "chapuzas" adicionales que se llegaban a elevar 4 pisos. No pudieron subir más, porque los aviones que aterrizaban en el aeropuerto de Kai Tak realizaban su maniobra de aproximación justo por encima de Kowloon y empezaba a resultar peligroso. A un vecino que estuviera en la azotea de la 14ava planta, le pasaban los vuelos comerciales prácticamente rozándole la cabeza.



La mayoría de los apartamento que apenas tenían 20 m2, eran espacio muy reducidos con un minúsculo comedor-cocina y varios huecos tipo armario que hacían las veces de habitaciones. 


Paradójicamente, algunos espacio interiores estaban bastante adecentados frente a lo que cabría esperar, teniendo en cuenta las circunstancias del barrio. Otros no lo estaban tanto, como es el caso de esta habitación con dos niños.


La escuela seguía funcionando gracias a la acción vecinal y a las numerosas organizaciones benéficas que operaban en la ciudad.


El servicio postal era intocable, probablemente por resultar vital para las mafias que permanecían ocultas en el barrio. Robar su correo por equivocación, hubiera implicado un ajuste de cuentas inmediato.

Al ser los pisos tan reducidos, los que tenían vistas al exterior, aprovechaban para echar la pared abajo y ampliar el piso con balcones que colgaban de la fachada. A veces había sub-balconadas creadas desde las propias balconadas.

Las calles a ras de suelo, propias de una película de terror, no eran más que estrechos callejones de uno o dos metros de ancho, llenos de basura, a los que apenas llegaba la luz en algunos de sus tramos.


Los patios eran vertederos llenos de escombros y deshechos. A la izquierda de la imagen, el gran patio central de Kowloon donde se encontraba el "Yamen". Insólitamente, el edificio histórico seguía intacto debajo, cubierto por una red dónde se acumulaban todos esos escombros.


En la imagen de abajo a la izquierda, los cañones del antiguo fuerte seguían apartados en un rincón. Moverlos por las angostas callejuelas hubiera sido harto difícil, teniendo en cuenta su peso.


Se creó  un sistema de escaleras y pasadizos por los que era posible recorrer toda la ciudad de cabo a rabo sin llegar a pisar la calle. También era posible atravesarla por las azoteas, que estaban plagadas de antenas de televisión, tendederos de ropa y basura.


Nunca hubo un censo oficial, pero se estimaba que en 1987 alcancó los 33.000 habitantes, lo que implicaba una brutal densidad de población, 1.255.000 habitantes por km2, record mundial en ese momento. En Hong Kong, un apartamento llegaba a costar el doble que en Canadá, por lo que muchos residentes tenían que vivir en este tipo de periferias.

En 1984 las autoridades chinas y británicas conjuntamente decidieron demoler el recinto de forma definitiva, ofreciendo indemnizaciones a sus habitantes por un total de 350 millones de dólares.

Algunos se resistieron y no quisieron irse, tuvieron que ser evacuados a la fuerza en 1992. Los más afectados los médicos sin licencia que ya no podrían volver a ejercer, los talleres clandestinos con producciones ilegales y las agencias inmobiliarias especializadas en la ciudad amurallada. Chue Yuehshan, uno de estos agentes, declaró al ser evacuado que podía llegar a ganar 30.000 dólares en un año.



Las obras de derribo se iniciaron el 23 de Marzo de 1993 y concluyeron en abril de 1994. Sólo sobrevivió el "Yamen" y algunos cañones, que se pueden visitar todavía en el parque ajardinado que ocupa los terrenos de la antigua ciudad.

1 comentario:

  1. Estuve en China hace años y pasee por los barrios antiguos de Pekin, esas fotos me han recordado aquello. Creo que ahora, con las olimpiadas los derribaron, un buen articulo.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...