06 mayo 2012

Cristina Fernández de Krischner compradora compulsiva.-

La presidenta de Argentina, daba la campanada no hace mucho expropiando Repsol y esgrimiendo argumentos para ello como "el bien nacional" o "la falta de inversión española en su país".

Posiblemente lo que analizar es que hace esta mujer de humor cambiante y reacciones impredecibles por el bien de su país y de que manera invierte ella misma en su propia nación.

La Presidenta es amiga de pintarse como una puerta (tal cual lo dice ella misma) y ponerse botox hasta en las pestañas; además de contar con un extenso vestuario que luce con una innumerable cantidad de complementos. “Nunca me gustó disfrazarme de lo que no soy... tendría que disfrazarme de pobre para ser una buena dirigente política?? Yo siempre me arreglé y me pinté como una puerta”

Todo eso está muy bien salvo porque en su país son muy difíciles de conseguir productos importados, en cambio ella luce zapatos y bolsos de las mejores marcas francesas, también se considera la líder de un partido que juró luchar por los descamisados y en cambio... lleva camisas de seda compradas con dólares americanos.

El New York Times publicó no hace mucho, que se gastó más de 90.000 euros en calzado y bolsos de Hermes y Louis Vuitton para un viaje a París a la entrega de un premio a las Madres de Plaza de Mayo.

Argentina es un país con una deuda externa perpetua, que lleva a sus ciudadanos a apretarse los cinturones continuamente, pero a ella eso no le importa y se permite el lujo de cada vez que veranea en la Patagonia tener un jet privado que le traiga diaria y exclusivamente los periódicos de Buenos Aires a primera hora del día.

En su discurso de expropiación lo dejó bien claro: “Soy una Jefa de Estado y no una patotera”, y como Jefa de Estado debería representar a su país correctamente en el extranjero y no llegando tarde a todos los actos oficiales y haciendo esperar a los dirigentes anfitriones que la reciben, como le ocurrió en España en el 2008 donde tuvo esperando largo rato a los Reyes y al Presidente del Gobierno porque se estaba acicalando, una conducta que repitió en la cumbre del G-20 en Washington o de Mercosur.

En otras ocasiones sus excusas han sido más infantiles aún, por ejemplo, canceló un viaje a Roma porque hacía calor... en otra ocasión, tuvo esperando al Presidente Lua de Brasil porque quiso visitar el complejo donde se alojaba “Lula nos convocó en un lugar que no da muchas ganas de trabajar” contaba la de los botox.

Sus aires de grandeza llegan hasta tal punto, que cuando visitó España y los periodistas pidieron a la reina Sofía que posara para la foto al grito de: Reina, Reina!!, ella se volvió preguntando: "¿cuál de las dos?"

Pero el colmo de su desproporcionado tren de vida tuvo lugar durante una visita a México, donde exigió en el Hotel Grand Velas All Suites Spa Resort, de la Rivera Maya, una suite de 290 metros cuadrados con piscina propia, cama de masajes, cinta para correr, sábanas de hilo egipcio y alfombra de yoga. Como menú exigió quesos dietéticos, leche descremada fría y caliente, fruta a temperatura ambiente... y multitud de cajas de chocolatinas y agua mineral de la marca Nestlé.

La Presidenta argentina mira siempre por el bien de su pueblo... ¿qué será lo siguiente que expropie, Cartier o Gucci??



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...