01 junio 2013

El Miedo nos Esclaviza.-

No hay tiempo de ver a los amigos, ni de reflexionar en voz alta con ellos, no hay tiempo de estar con nuestros hijos, pero estar de verdad. 

Hay que madrugar, lunes, martes, miércoles, jueves…. La rutina nos va engulliendo... vamos gastando nuestra vida a cambio de algún capricho, a cambio de un mes de vacaciones o de un coche nuevo para el atasco dominguero.

Es eso vivir?? Abdicar de nuestra vida para que nuestra descendencia abdique también el día de mañana de la suya?? Mi perro vive mejor.

Nuestra sociedad actual nos convierte en engranajes, en máquinas productivas que siempre están anhelando hacer algo, incluso en su tiempo libre. Se le llama a esto aprovechar el tiempo. (Aunque bueno, no todo el mundo es así, hay por ahí mucho subvencionado, mucho nini, mucho gandúl y gente de esa calaña, que se pasan el día mano sobre mano, sabréis quienes son cuando escuchéis que dicen algo así como: "estoy aburrido/a").

El caso es que haciendo muchas cosas, lo único que conseguimos es que el tiempo pase a una gran velocidad y no lleguemos a saborear la auténtica densidad de la vida.

Ya lo decía Pascal: "el mayor problema que tiene el hombre es la incapacidad de estar solo consigo mismo".

Sólo mientras reflexionamos ejercemos de seres humanos, la reflexión es algo necesario para el equilibrio. La sociedad actual nos está despiezando, nos da remedios para el dolor, para las vacaciones, para ser más guapos, para que no nos aburramos. 

Todo parece estar a nuestro alcance y guardamos la esperanza de que las cosas externas van a resolver nuestros problemas, pero las respuesta no está fuera, sino dentro de nosotros.

Dostoyevski contaba que Jesús vuelve a la Tierra y Torquemada, ese gran inquisidor, lo encierra y le dice: tú te crees que los hombres quieren ser buenos y libres, pero es mentira…

Llegar cansados a casa es la excusa perfecta para dejar de tomar decisiones propias y para no escucharnos a nosotros mismos.

-Levantarse, tranvía, oficina, tranvía, comida, tranvía, oficina, tranvía, cena.

Sí... eso dice Albert Camus en el mito de Sísifo. Pero un día surge el "por qué".

Porque tengo que pagar una hipoteca… las facturas... etc.

Hay que empezar a volver a dar a las cosas su verdadero valor. Estamos dando un valor excesivo al trabajo y a la propiedad. 

Cuántas personas que conozcas viven esclavizadas a una hipoteca por tener un piso 30 metros cuadrados más grande o un coche nuevo o unas vacaciones?? No es todo esto un absurdo??

Hay que cambiar el acento, volver a dar a las cosas su valor. Estamos sobrevalorando la propiedad y el trabajo, y más en tiempos de crisis. ¿Cuántas personas conoces que viven esclavizadas a una hipoteca por tener un piso 30 m2 más grande, un coche nuevo o unas vacaciones? ¿No es absurdo?

Es el miedo es lo que nos esclaviza.

Trabajamos más horas que un esclavo romano, pero creemos vivir en una sociedad super-libre.

Hay que avanzar sí, pero también hay que retrocecer, porque el avance continuado, es como el consumir cada día más y más, una locura insostenible, una sensación que nos lleva a la angustia y al vacío.

En la famosa crisis del 29 Henry Ford decidió subir los sueldos a todos sus empleados, sus asesores le dijeron, pero qué haces?? él les respondió: Qué creéis que harán en cuanto les subamos el salario?? Ir corriendo a comprarse un coche.

Hay que tener claro que el sistema no va a cambiar. Platón decía que el mejor sistema político es aquel que tiene a los mejores ciudadanos. Somos nosotros los que tenemos que cambiar, vencer el miedo y recuperarnos como seres humanos.

Preferimos trabajar más por menos dineros por miedo a perder nuestro puesto de trabajo, ya lo decía Dostoyevski: "preferimos ser esclavos y no temer y no pensar, pero eso nos deshumaniza."

Los subidones que nos provoca el hecho de consumir nos acaban convirtiendo en drogadictos. No vale la pena trabajar un minuto más por tener un coche mejor; el placer está en cosas mucho más fáciles e importantes que nos mejoran como personas.

Lo estamos perdiendo todo cada día, debemos de arriesgar porque tenemos muchos que ganar: vivir la vida plenamente y estar orgullosos de haberla vivido. Que nos quedará al final si sólo hemos sido unos buenos trabajadores??

Es un sin sentido, no podemos apostar nuestra vida en el trabajo, en la casa y las obligaciones, eso es nada. 

Aprovechar la vida es masticarla. Tenemos que vivir por vivir, como el niño juega por jugar... todo lo demás es un engaño.

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