06 abril 2014

El Titanic se hundió porque ineptos ha habido siempre.-

El accidente del Titanic, lejos de ser fortuito, fue el resultado de una gran cantidad de fatalidades y errores que se dieron cita conjuntamente para mandarlo a pique. Incluso la Luna y el Sol se conjuraron en contra del barco insumergible.

Desde la construcción del barco en los astilleros de Belfast hasta que se hundió, da la impresión de que su destino era inexorable.

Ha habido especulaciones con que durante su construcción se utilizaron materiales de baja calidad, con la finalidad de ahorrar costes, como por ejemplo los remaches, los clavos que unían las planchas de acero cosiendo toda la estructura. Esta teoría jamás llegó a confirmarse, pero sí que existen otros dos elementos de diseño que fueron determinantes en la tragedia.

Uno era el timón que tenía un tamaño demasiado pequeño en comparación con el tonelaje desplazado y la velocidad que alcanzaba el barco como para proporcionarle una virada rápida.

Otra, es que las paredes o mamparos de los 16 compartimentos estancos que tenía en su interior, (son unas zonas herméticas en el interior del barco, sin comunicación entre una y otra, para contener una posible inundación), superaban en 3 metros la línea de flotación, pero no estaban cerrados por sus techos, (menuda chapuza) pues había zonas habilitadas para la tripulación y los pasajeros en esos puntos, pasillos, camarotes y diversas salas.

Para acceder a ellos, se habían instalado puertas herméticas en los corredores internos del barco. Lo cual significaba que cuando uno de los compartimentos estanco no pudiese absorber más agua, el mar empezaría a inundar el contiguo pasando por los pasillos de los pasajeros.

En la imagen inferior, como estaban dispuestas estas contenciones:




Después de zarpar desde Queenstown el 11 de abril del 1912, todas las decisiones que se tomaron fueron nefastas, como si cada una de ellas fuera un clavo más en el ataúd en el que el barco se convertiría.

Algún tiempo antes de la colisión, se habían recibido varios avisos por avistamientos de icebergs en la zona por donde navegaba el Titanic. Uno de ellos fue a las 7:30 de la tarde, que provenía de un barco cercano, el SS Californian.

A pesar de recibir ese aviso el capitán Smith ordenó potencia máxima de 22 nudos, (hay que ser tontos). Qué pretendía el capitán?? alejarse lo antes posible del peligro??.

Puede ser también que el no reducir la marcha, fuera para contentar a Bruce Ismay, uno de los directivos de White Star que se encontraba a bordo. Establecer un nuevo record de velocidad cruzando el Atlántico Norte hubiera sido un golpe de efecto promocional.

A las 10:30, el SS Californian, había parado máquinas para pasar la noche, porque su patrón había visto témpanos de hielo antes de anochecer y sabía que estaba en medio de un campo de hielo, a éste patrón deberían de haberlo puesto como capitán del Titanic, no al monolito del John Smith, con sus ansias de grandeza:




Hasta los astros se conjuraron en contra del Titanic, favoreciendo la presencia de hielo en las rutas marítimas del Atlántico Norte. El 4 de Enero de 1912, la Luna y el Sol se habían alineado, provocando así mareas especialmente altas y bajas aquel año.

Y no sólo eso, la Luna, que sigue una órbita ligeramente elíptica alrededor de la Tierra, estaba situada en la posición más cercana al planeta azul, aún mayor que su perigeo habitual en los últimos 1.500 años.

Y por si todo eso fuera poco, la Tierra, con una órbita también elíptica alrededor del Sol, pasaba el 3 de Enero por su punto más cercano al sol, situación que sucede una sola vez al año.

El iceberg que chocó contra el Titanic, era un antiguo bloque se se había desprendido de Groenlandia y se había quedado varado, como tantos otros, en las aguas poco profundas que rodean a Terranova y Labrador. 

Las mareas que son especialmente altas en Enero, habrían permitido que los témpanos se liberasen y se fuesen desplazando lentamente hasta las rutas de navegación durante los siguientes meses, creando campos de hielo.

En la imagen de abajo, una foto de la zona donde se hundió el Titanic, fue tomada (la foto, digo), por un buque en abril de 1912. A la derecha, dos icebergs fotografiados por los barcos que acudieron al rescate. Uno de esos dos témpanos fue contra el que se produjo la colisión.

Hay quien piensa que el enorme bloque de hielo, todavía sigue existiendo en la actualidad y aún no se ha derretido:




Normalmente, un bloque de hielo, tardaría unos 3 años en llegar desde Groenlandia hasta la ruta marítima que seguía el Titanic, siendo lo más seguro que se derritiera antes de rebasar los 48º de latitud norte.

Ahora bien, si esos 3 años han sido especialmente fríos, los carámbanos no se desharían y podrían seguir viajando hacia el sur, de hecho, antes de 1912, ya se habían producido 15 choques justo en esa región.

Desde el SS Californian, trataban de avisar de nuevo, pero el telegrafista del Titanic les cortó, porque estaba ocupado con las comunicaciones personales de los pasajeros.

A las 11:30 el telegrafista del Californian terminó su turno y se fue a dormir. A esa misma hora, dos oficiales del Californian les hacían señales con una lámpara de Morse para volver a avisarles, pero no recibieron ninguna respuesta. Diez minutos después, se produjo la colisión del Titanic.

Era una noche de luna nueva, totalmente estrellada. En el cielo no había una sola nube, porque estaban atravesando una zona sometida a un anticiclón de 1037 milibares. 

El mar estaba completamente en calma, como un plato, lo que hacía muy difícil ver o escuchar olas rompiendo sobre algún bloque de hielo, (si no veían las luces del Morse, ni escuchaban las llamadas de aviso del telégrafo... como iban a escuchar posibles olas chocando contra algo??).

El iceberg contra el que chocó el Titanic, fue localizado por el vigía Frederick Fleet de manera indirecta. 

Había acudido a hacer su guardia y se le olvidaron los prismáticos reglamentarios (éste otro, como el capitán y el del telégrafo). Se percató de que la línea del horizonte estrellado era rota justo enfrente del barco por una gran sombra oscura.

Aquí el pasmao al que se le olvidaron los prismáticos obligatorios, al telegrafista no lo he localizado:



Ah no!! calla!! si es éste y al lado donde echaba las horas muertas:




Aún con 600 metros de margen, más de medio kilómetro, el de los prismáticos, avisó rápidamente a los oficiales al mando y al punte, para que iniciaran la maniobra de evasión. 

Tenían básicamente 3 opciones, virar a babor, girar a estribor o mantener rumbo ordenando marcha atrás e intentar frenar el barco. William McMaster Murdoch ordenó toda la barra a babor.

Pero, el pequeño timón, no permitía un viraje rápido a tanta velocidad y Murdoch, al ver que no giraba lo suficiente, (no habría mirado nunca el timón para darse cuenta de sus dimensiones), ordenó marcha atrás para intentar frenar el barco, lo cual fue fatal, ya que el timón perdió presión de virada al dejar las hélices de empujar mar hacia las palas, consiguiendo que el barco girara incluso menos, (éste otro espabilao histórico).

En la imagen, representación clásica del accidente y ejemplo de lo que le sucedió a un barco contemporáneo del Titanic, que chocó de frente contra un bloque de hielo:




Si el Titanic hubiera embestido frontalmente al iceberg, tal vez se hubiera salvado. En las pruebas que el Titanic realizó en altamar el 2 de Abril, con el mismo oficial Murdoch en el puente, se calculó que cuando el barco navegaba a 22 nudos, necesitaba 777 metros para frenar completamente, en la noche de la colisión sólo había 600, aún así, Murdoch no estuvo muy atento ese día a las clases.

La proa había sufrido graves daños, pero hubiera inundado solamente el primer compartimento estanco, evitando así la tragedia.

Después, hubieran llevado el barco a Nueva York con remolcadores y el oficial que hubiese tomado semejante decisión, o sea, seguir recto e intentar frenar dando marcha atrás, lo habrían crucificado por destrozar el buque más lujoso y grande de la época.

Lo que pasó al ordenar toda la caña a babor, es que en el corto viraje, la zona sumergida del iceberg golpeó el Titanic en un lateral a las 11:40 pm, por debajo de la línea de flotación, combando hacia adentro cinco de sus compartimentos estancos delanteros de estribor, saltando los remaches e inundándose.

En sólo 10 minutos, el barco se hundió 4 metros por la proa y 5 compartimentos estancos habían comenzado a llenarse de agua, así como la caldera nº6. Podrían haberse inundado sin peligro 2, tal vez hasta 4, pero no 5.

En la imagen, un detalle de la zona de estribor donde se recibió el impacto. El brutal golpe, combó hacia dentro las láminas de metal por debajo de la línea de flotación:




La presencia de compartimentos estancos contribuyeron a que el barco se hundiera más rápido, ya que mantenían el agua en la parte frontal, escorando la nave de proa cada vez más. Si no se hubiesen instalado tales contenciones, el agua se hubiera distribuido a lo largo de todo el casco y se hubiera ido a pique de manera uniforme, más lentamente, con suerte dando tiempo a que el Carpatia llegase para socorrer a los pasajeros.

Al principio pensaron que no había riesgo, pero tras 20 minutos preciosos perdidos en inspecciones, el diseñador del Titanic, Thomas Andrews, (que talentoso el Tomás también), pronosticó que tardaría aún en hundirse una hora o dos más, así que se lo tomaron con calma.

Para colmo el barco, como era considerado insumergible, pues para que poner botes suficientes?? si total, nunca iban a hacer falta...

Había botes sólo para 1.100 personas, en el barco había 2.300 seres. La ley de la época sólo obligaba a llevar lanchas para la mitad del pasaje. Presuponían que eran suficientes como para trasladar primero a una parte del pasaje hasta un hipotético barco de rescate y regresar luego a por el resto.

A las 12 de la noche, consciente el capitán (el mismo que ordenó ir a toda máquina en un mar rodeado de icebergs), de la insuficiencia de botes, ordenó actuar con cautela para que no cundiera el pánico e insistió en tener encendidas a toda costa las calderas 2 y 3, sustentando el suministro eléctrico, con todas las luces del barco encendidas, creando así un escenario de falsa tranquilidad, (ya calé yo al capitán, era como un pavo real ostentoso).

A las 12:20 el capitán ordena llenar los botes y teniendo prioridad las mujeres y los niños de 1ª y 2ª clase, (los de 3ª y demás no contaban para él), así que arriaron algunas embarcaciones a toda prisa y las cargaron por debajo de su capacidad.

Parece ser que había visto las luces del SS Californian (vaya, ahora si lo ve, antes el Morse no lo veía), desde el puente y su idea era que los botes remasen rápidamente hasta el buque, desembarcasen a los pasajeros y volviesen a por más.

El bote nº1 es arriado a las 12:27 con sólo 12 personas a bordo. Es el llamado "bote de los millonarios", ocupado por Duff Gordon y señora. A las 2:10 se arrió la última barca. El resto del pasaje tuvo que contemplar como se alejaban las lanchas y los oficiales que no habían embarcado, se afanaban en fletar los cuatro botes desmontables que quedaban para las 1.600 personas restantes.

El agua ya casi llegaba a la cubierta superior, más o menos a las dos de la mañana cundió el pánico y algunos hombres intentaron asaltar las embarcaciones que quedaban siendo disparados por los oficiales.

A las 2:17 la situación era ya muy grave. El capitán es visto por última vez encerrándose en el puente de mando para hundirse con el barco (por lo menos supo morir dignamente).

La banda deja de tocar. En la popa se viven apocalípticas escenas con un sacerdote dando la extrema unción a más de 100 pasajeros congregados de tercera.

Muchos viajeros se lanzan por la borda y algunos intentan alcanzar el bote plegable "A" que había quedado suelto. La chimenea delantera se desploma:




A las 2:18 las luces parpadean y se apagan. El barco está ya tan inclinado que se parte en dos hundiéndose de proa y quedando sólo popa, cogiendo de nuevo la vertical, según se va llenando de agua. Durante unos momentos flota y después se hunde para siempre, dejando a más de mil personas en el agua helada, cuya temperatura era de entre 2ºC y 4ºC. Casi todas murieron por hipotermia en media hora, éste sería un viaje inolvidable para ellos.

La sensación de falsa tranquilidad orquestada por el capitan hizo que cundiera el pánico antes y que las casi 1600 personas que se quedaron sin plaza en los botes, no luchasen por salvar sus vidas hasta prácticamente el final, (se merecían morir por conformistas e ingenuos).

Las luces del barco seguían encendidas y la orquesta de Wallace Hartley estuvo tocando ragtime hasta 3 minutos antes del hundimiento. 

Muy posiblemente si hubieran arrojado al agua cualquier cosa que flotase o construido balsas, en vez de ponerse a tocar música y a encender luces, se hubieran salvado más vidas.

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