03 mayo 2014

Un lago lleno de enormes bolas de nieve.-


Cuando llega el frío invierno, el agua interactúa de manera muy curiosa, de modo que si se dan las circunstancias idóneas, se pueden llegar a formar bolas de nieve gigantestas a la orilla de los lagos. En este caso de la fotografía, son del lago Míchigan. Las bolas suelen pesar una media de 30 kilos.

Al principio se van formando pequeños trozos de hielo sobre la superficie y al ir girando suavemente y ser bañados con agua más fría, se van convirtiendo poco a poco en capas y capas de hielo, moldeando una figura redonda e incrementando su tamaño.

En el siguiente vídeo, se puede apreciar como el movimiento del agua y el viento contribuyen a la formación de las gigantescas bolas.

Es curioso lo que las ciegas fuerzas de la física pueden llegar a diseñar:





Y de ver bolas de nieve he pasado a ver tsunamis, (una cosa lleva a la otra y más a estas horas de la madrugada):

Al ver la cara de algún que otro japonés corriendo de la ola, creía que había entre ellos algún super-guerrero que iba a lanzar alguna onda vital y pararla.

Cuánto miedo a la muerte, antiguamente los jóvenes morían en las guerras como héroes.

Por cierto, sabéis cual es el país más empobrecido de la Tierra?? Pues Japón... no tiene nada, sólo agua.

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