08 julio 2015

La directora de comunicación del Ayuntamiento de Barcelona meando en la calle.-

Águeda Bañón se llama la marrana.

Ya están los podemitas haciendo de las suyas una vez llegados al poder, tal y como se esperaba. La tiparraca dice que está muy orgullosa de ir meando por la calle, que es una de sus aficiones (no me quiero imaginar como serán las demás).

Mear en la Gran Vía de Murcia, denota un desequilibrio mental severo, además de ser una cerda redomada:




No dice el marica del Rajao que estamos saliendo de la crisis?? Pues las cifras no dicen lo mismo. Tenemos a muchos abuelos en España cobrando paguicas, también tenemos a paguiteros, a minusválidos, a tontos, a cojos, un montón de plazas da aparcamiento para mongoválidos... tenemos en resumidas cuentas una jodida sociedad en la que hay más enfermos que gente sana.

Somos lo más antinatural que existe, lo normal, lo natural, lo que prima en la naturaleza y en el universo es que el fuerte está en el peldaño superior, no el mongolito de turno, que es al que se le arropa, se le da paguica, ayuda, un coche habilitado para él, una casa sin escaleras por estar en silla de ruedas. En fin... que quiere decir una sociedad enferma. (Que faltica hace una buena guerra).




ZParo era lo peor, pero al menos era más valiente que la trotona de Pontevedra:



Esta es Adriana Abenia, otra marrana como la de Barcelona de arriba, pero esta al menos su profesión es eso, despelotarse y vender carne:


Que por lo visto el hombre tiene 38 años y juega bien al baloncesto. Por cierto, hay que ver como se enganchan los negros de la cesta, parecen monos retozando en la selva:



Más de 6 millones de visitas ha tenido este vídeo, no sé, tampoco lo veo para tanto, un robot que corre imitando a un guepardo, claro que... mejor tener 6 millones de visitas en esto que en un vídeo de la Miley Cirrosis:



Así son los pies de una bailarina profesional de ballet. Estar machacándolos año tras año, hasta conseguir quedarse de puntillas quieta es muy difícil y eso sólo puede conseguirse a base de dejarte los pies así.

Ahora las madres que llevan a sus hijas a clase de ballet, que se pregunten a ver si quieren ver a su hija convertida en un monstruo de tobillos para abajo:



A esta bailarina rusa le ha salido un callo en el pie y otro en el pómulo de la cara. Angelica, que niñez más mala ha tenido que pasar practicando horas y horas ballet:


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...