11 julio 2015

Parlamentarios y Senadores de todos los grupos protegen al rey en sus trapicheos.-

Los dos Ferraris son un regalo del jeque de los Emiratos Árabes, Al Maktoum se llama el moro. 

Llaman al Juancar hermano, le hacen regalitos importantes y consigue importantes comisiones por contratos de petróleo que hace con ellos.

Cómo si no creéis que el campechano ha conseguido situarse en la lista de los hombres más ricos del mundo en el puesto 400??.

Cuando se inicio la democracia, la constitución y toda esa parafernalia, él llegó con una mano delante y otra detrás, sin tener donde caerse muerto y su mujer la Sofi, viene de una familia de reyes que dejaron de serlo en Grecia.

Toda la "fortunaca" que tiene la ha conseguido en los 30 o 32 años de "democracia" y no precisamente de los 7 millones de euros anuales que le damos los españoles a la casa real para que vivan a todo tren.

Hacienda tiene abiertos dos expedientes de impago por la importación de dos Ferraris, que fueron obsequiados al Juancar tras una visita a Abu Dhabi junto a su querida Corina.

El expediente fiscal, con fecha de diciembre del 2.011, consta de una declaración tributaria complementaria y otra de requerimiento por vía ejecutiva, pero no se puede cobrar porque la Casa Real dice que no paga.


(A la izquierda, el campechano con el moro que le regaló los Ferraris).

En el expediente dice que el Sr Mohamed bin Rashid al Maktoum, a la sazón jeque y primer ministro de los Emiratos Árabes, envía desde Abu Dhabi dos Ferraris, con valor en el mercado de 500.000€. La legislación tributaria española obliga a los receptores de este tipo de regalo a declararlas en el IRPF y abonar a Hacienda el impuesto que corresponda por la importación del vehiculo.

Según fuentes del Parlamento, el jeque se negó a abonar dicho impuesto y dijo que debía de ser el destinatario del regalo el que lo sufragara, ya que era la única cantidad que tendría que pagar por el costoso regalito.

Pero la Casa Real no admitió tal obligación (pero si admitió los coches), alegaron que los Ferraris eran Patrimonio Nacional y dieron órdenes para que se retiraran sin pagar de la zona de aduanas del aeropuerto de Madrid, una vez que los vehículos llegaron en el avión.

Los trabajadores de Barajas no se explicaron como la Casa Real pudo retirar los Ferraris sin pagar los impuestos, (los trabajadores de Barajas son unos borregos que aún no se han enterado de la realidad en la que vivimos).

Al menos dos grupos parlamentarios tienen una copia de la declaración fiscal complementaria que se elaboró en su día, así como la reclamación de los dineros a la Casa Real por vía ejecutiva.

A cualquier ciudadano le resultaría imposible retirar de Barajas cualquier producto de importación sin antes haber satisfecho el pago de los impuestos correspondientes, pero... alguien de "arriba", dio la orden (según los trabajadores de Barajas), para que los Ferraris se recogieran del aeropuerto y se llevaran a la Zarzuela, sin pagar nada y sin prometer que pagarían en un futuro.

Inspectores de aduanas, funcionarios de Hacienda, policías y trabajadores del recinto tuvieron que acatar órdenes superiores recibidas de un alto funcionario que dejó además un documento escrito al respecto.

Montoro, el jefe de Hacienda, jugando su cargo ante el rey. Fijo que es consciente de lo de los Ferraris.

La documentación del "caso de los Ferraris" del Juancar es pública y contiene un gran volumen de papeles oficiales con todos los impresos que una importación tan lujosa acarrea, ninguno de los grupos parlamentarios que componen las dos cámaras ha dicho ni pío, ni los socialistos, ni peperos, ni UPyD, ni CIU...), ningún grupo pidió una explicación cuando el escándalo estalló, no sólo en España, también a nivel internacional.

Izquierda Unida fue el único partido que hizo una inocente pregunta por escrito, la forma de control parlamentario más benigna para el Gobierno, ya que no obliga a explicación oral o comparecencia parlamentaria alguna y la respuesta puede dilatarse meses.

La Casa Real, a través del Ministerio de la Presidencia, respondió con insolencias, pues dijo que ni pensaba venderlos para paliar el déficit público ni destinarlos a un Museo para disfrute del ciudadano.

A la izquierda el rey y Cayo Lara (el jefe de Izquierda Unida), que preguntó por los Ferraris con toda la cortesía parlamentaria y sin hacer sangre.

El izquierdoso de Cayo Lara, no se molestó por el desplante de que pasaron de él y ni le respondieron a la pregunta, tampoco solicitó investigación alguna, ni obligó a comparecer al ministro de Hacienda o a la vicepresidenta, la enana de Santamaría, (la responsable de los gastos de la Casa Real), tampoco formuló ninguna pregunta en el estrado del Congreso o en alguna de las muchas comisiones del Congreso o del Senado.

El Gobierno y la Casa Real, en complicidad con la oposición, se limitaron a esperar que pasara el tiempo y la gente se olvidara del tema.

Testigos del abuso y a la vez cómplices por silenciarlo han sido los 350 diputados y 265 senadores, todos conocían el abuso y todos callaban como putas cobardes.

Si alguien duda de esta información que mire por Google que está todo. Estos hechos ocurrieron en el 2.011, pero pobre del Informativo de televisión o periódico que se atreva a publicarlo, sería meterse en graves problemas y los periodistas tienen que pagar su hipoteca.

No llego a entender la figura de los reyes, que hacen ahí, quien los ha puesto, van a estar ahí por siempre jamás o como es la cosa??

Porque tienen ese miedo los parlamentarios y senadores a decir la verdad?? Cuántas cosas más ocultarán??

En resumidas cuentas, vivimos en una democracia cuyas bases están corrompidas.


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