16 noviembre 2017

La casa abandonada del Partido Comunista Búlgaro.-

La casa-monumento del partido comunista búlgaro, fue construida en un lugar cargado de simbolismo nacionalista en la historia búlgara, el pico Buzludzah, es una montaña de 1500 metros de altitud ubicada en el centro de Bulgaria.

A mediados del siglo XIX, el imperio otomano, lo que es ahora Turquía, llevaba cinco siglos ocupando Bulgaria. En 1867, dos héroes nacionales búlgaros, StefanKaradzha y Hadzhi Dimitar, lanzaron una ofensiva contra las fuerzas otro humanas.

Al principio consiguieron varias victorias, pero el 9 de julio de 1868, Karadzha fue herido en combate y hecho prisionero.

El 18 de julio de 1868, con sólo 57 hombres, Hadzhi Dimitar libró una última batalla contra una fuerza muy superior, en el pico Buzludzah. Dimitar fue herido mortalmente, falleciendo poco después de perder el enfrentamiento.

La batalla se perdió, pero ésta fue el principio del fin de la ocupación otomana. Los actos heroicos de Hadzhi Dimitar y StefanKaradzha se difundieron por toda Bulgaria, inspiraron a otros nacionalistas a que se revelase en contra los turcos.

Vista aérea del monte Buzludzah:


Una década después, Bulgaria consiguió recuperar su independencia tras el levantamiento de abril de 1876 y la llegada de fuerzas rusas de durante la guerra turco-rusa entre 1877 y 1878.

Con la independencia y el influjo de la Rusia de los zares, en Bulgaria se empezaron a difundir ideas comunistas, con socorros iniciales muy dispersos en diferentes pueblos del país.

El 2 de agosto de 1891, se organizó el primer congreso comunista de Bulgaria en el monte Buzludzah, no sólo por su simbolismo nacionalista, si no porque era uno de los sitios más céntricos de toda la región. En este congreso se crearon las bases para la fundación del partido comunista búlgaro, que hice en cuenta años más tarde terminaría alcanzando el poder.

Primer plano de la torre iluminada con estrellas rojas comunistas:


La primera propuesta de crear o un monumento en el pico Buzludzah, se realizó en 1898 pero nunca llegó a llevarse a cabo. La cosa es que la montaña se había convertido en un lugar de peregrinación atrayendo a un número cada vez mayor de turistas.

El 2 de agosto de 1936, se inauguró la casa Buzludzah, era una especie de casa rural donde los peregrinos podían alojarse.

Vistan de la fachada desde las escalinatas de acceso:


Bulgaria se vio envuelta en la primera guerra mundial, entre 1912 y 1918, en ella se puso del lado de las potencias centrales lideradas por el imperio austro-húngaro y Alemania. Luchó también en las dos guerras de los Balcanes que tuvieron lugar durante esa época, sufriendo importantes reveses en las dos.

A consecuencia, el país entró en una profunda crisis, con una época zarista bajo la dictadura de Boris III. El zarismo puso de nuevo a Bulgaria en el bando perdedor de la Segunda Guerra Mundial, lo que desembocó que a su conclusión, se estableciese una terrible dictadura comunista, bajo la batuta rusa, con miles de disidentes ejecutados, una desastrosa economía y todos los males derivados.

Fruto de la era soviética es la construcción de la casa-monumento del partido comunista búlgaro en lo alto de la montaña. Las obras se iniciaron en 1974, con un coste al cambio actual de unos 40 millones de euros.

Lo primero que se hizo fue aplanar el pico volando lo con TNT, un desastre ecológico que resto o unos pocos metros de altitud a la montaña. Este es el motivo por el cual no hay consenso sobre la altura real de la cumbre.

Cuando está nevado el interior es impresionante. El efecto que crea la luz entrando por el techo roto, la nieve en el interior, parece el decorado de una película de Star Wars o de cualquier otra película retro-futurista:


Durante cinco años, se hormigón o la estructura de estilo brutalista, que aún hoy día puede contemplarse, en ella trabajaron 7000 obreros junto a 600 soldados.

Sobre un esqueleto creado con 4.000 toneladas de acero, se encontraron 80.000 toneladas de hormigón armado. En el interior se instalaron 50 toneladas de vidrieras y las paredes fueron decoradas con mosaicos que narraban la historia del comunismo búlgaro.

Otro ángulo del interior:


Con forma de platillo volante, el interior es un auditorio circular, está cubierto con una cúpula cuyo punto central se decoró con la hoz y el martillo. El anillo externo es circundado por una balconada acristalada que servía de observatorio.

En un lateral se erigió una torre de 80 metros de altura y diez metros de ancho, decorada con dos estrellas comunistas de cristal rojo, que debían iluminarse y con bombillas alimentadas por un gigantesco generador eléctrico interno.

La galería que circunda el platillo, a modo de observatorio, ha perdido ya todas las cristaleras, pero las vistas siguen siendo impresionantes:


Estas luces debían estar terminadas para poder ser encendidas por primera vez en el se sienta aniversario de la revolución de octubre rusa, pudiendo ser visibles a kilómetros de distancia, como un faro guiando al mundo hacia el comunismo.

El monumento fue inaugurado el 23 de agosto de 1981 por el líder comunista Todo Zhivkov, que lo dedico, no a los héroes nacionalistas Karadzha y Dimitar, sino al fundador del partido comunista búlgaro y a sus seguidores marxistas, recitando un discurso de lo más estrafalario.

El observatorio sin cristales:


Entre 1981 y 1989, como si no hubiera nada mejor que ver en Bulgaria, el monumento recibió dos millones de peregrinos, los cuales eran guiados en un recorrido "educativo".

Abierto de 9 al 12 de la mañana y de 1 a 4 de la tarde, la entrada era gratis. En los momentos álgidos se registraron hasta 600 visitas por hora.

Una segunda utilidad que debía tener el edificio, era hacer el centro de reunión del partido único comunista en ocasiones especiales o en diversas celebraciones.

Es posible también ascender por el interior de la torre de 80 metros hasta las estrellas rojas que antiguamente estaban siempre iluminadas:


Cuando cayó la URSS en 1989, el edificio fue abandonado. Bulgaria se sumió de nuevo en una crisis económica, durante la transición que instauró la democracia actual. Esta crisis atrajo a una nueva remesa de peregrinos al montes Buzludzah, esta vez era gente descontenta con la situación del país, de la que hacía responsable al anterior régimen comunista.

Estos nuevos peregrinos la tomaron con el edificio, así que lo intentaron destruir de diferentes formas. Todas las cristaleras del observatorio y las estrellas rojas están rotas. Las paredes llenas de pintadas. Todo lo que era arranca hable, fue arrancado. El único motivo por el cual la estructura sigue en pie, es porque fue hecha con hormigón armado.

Vista exterior:



El toque final lo puso la propia naturaleza; parte del techo se vino abajo y aquí nieva en invierno. En las estaciones más Frías, el interior queda cubierto de nieve y los hierros que están al descubierto se oxidaron.

El resultado es un abandono espectacular, en lo alto de una montaña de 1500 metros, con forma de platillo volante, arquitectura brutalista, el interior con nieve. Si no fuese por los símbolos comunistas que todavía quedan, parecería el escenario de una película de la guerra de las galaxias, el interior del Halcón milenario o algo similar.

Localización en el mapa del enclave, se encuentra prácticamente en el mismo centro de Bulgaria:


El gobierno búlgaro tiene en mente "restaurar" el monumento. Pretende reconstruirlo aunque quitando toda la decoración roja, ya que se considera que el partido comunista se apropió injustamente de una parte de la historia del país.

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