01 marzo 2018

Préstamos online en el acto

Los créditos y mini préstamos rápidos, proporcionan en general una solución rápida para cubrir una falta imprevista de dinero y se solicitan de forma sencilla en línea, medio de cualquier dispositivo que tenga acceso a internet. El proceso de evaluación y aprobación a estos créditos rápidos se realiza de forma automática en sólo unos minutos. Apenas son necesarios requisitos, no tienen papeles ni avales y en algunos casos al solicitar el préstamo no importa que estés en una lista de morosidad tipo ASNEF, por eso los préstamos online en el acto son tan populares, pues son muchas las ventajas que poseen este tipo de préstamos urgentes, sobre todo si haces frente a gastos inevitables.





La mayoría de estos micropréstamos suelen tener un plazo de devolución corto, un máximo de 30 días para reembolsar el importe prestado más los intereses, aunque cada vez hay más créditos que ofrecen el primero sin intereses. Antes de pedir un préstamo siempre debes considerar tu situación económica, como todas las condiciones del préstamo escogido. Una vez que estés convencido de que podrás devolver el préstamo en el tiempo establecido lo puedes pedir pero sí a pesar de ser una persona responsable se va acercando la fecha de vencimiento y por cualquier motivo no dispones del dinero para liquidarlo, siempre puedes optar a una prórroga.

Las condiciones de prorrogar suelen variar según la entidad a la que acudas, en caso de que no te encuentres capaz de pagar por la prórroga se cancelará la solicitud, por lo tanto el tiempo de vencimiento de tu préstamo volver a ser el del plazo original. Si llega un momento en que no puedes desembolsar el importe de la prórroga y tampoco puedes hacer frente a tu obligación de pago, tras pagar los intereses de demora por el incumplimiento de tus obligaciones y el impago del importe del préstamo que solicitas te con sus respectivos intereses.

La finalidad del aplazamiento de pago o la prórroga suele evitar impagos, al ampliar el plazo de devolución siempre será más barato que no pagar. No debe solicitar minicréditos y micro préstamos rápidos si no está seguro de que podrás reembolsar lo en el plazo acordado.

Por el contrario, con un crédito puedes disponer del dinero qué te hace falta en cada momento dentro del límite de crédito indicado previamente en el contrato, durante ese tiempo podrás utilizar el dinero necesario, hacía una parte pequeña o el límite que este tenga marcado. Intereses son algo más elevados que los de un préstamo, embargo, te cobran solo por la cantidad que se ha utilizado, por la totalidad del dinero dispuesto a crédito. Ese es el motivo de que las líneas de crédito sean tan pedidas frecuentemente por autónomos y pequeñas empresas, necesitan tener una fuente de financiación en determinados momentos por falta de liquidez.


El impago de una deuda es la peor posibilidad que puedes escoger para resolver el problema, ya que este impago no cancela tu obligación de pago. Tiene más bien el efecto contrario devuelves el importe del préstamo más todos los intereses, te de la deuda se irá incrementando de forma progresiva. Había que pases y que cumplas tu obligación de pagar, te resultará más costoso el dinero que te han prestado.


Una prórroga significa una ampliación del plazo de devolución. Algunas entidades financieras ofrecen este tipo de aplazamientos como una ventaja adicional. Un tiempo extra para volver a equilibrar tu situación económica y devolver el microcrédito sin caer en un impago. Pero no todas las entidades prestamistas incluyen esta opción. Cuando la incluyen, los costes y los plazos que te ofrecen son diferentes unos de otros, según sean las condiciones de cada prestamista en particular. Para concederte la prórroga algunos prestamistas piden reembolsar los intereses que se han generado hasta el momento y devolver el importe al final del plazo. Disfrutar de una prórroga tiene un coste que varía en función del dinero solicitado, de cualquier manera, las condiciones de la prórroga siempre será inferior a lo que tendrías que pagar si incurrieras en impago.

Respecto a los préstamos, una vez que has firmado el contrato, recibes una cantidad de dinero fijada, tengo que hacer la devolución de las cuotas periódicas pactadas. Estas cuotas son del mismo importe durante toda la vida del préstamo, cada cuota incluye una parte de devolución del dinero prestado y una parte de intereses. Los préstamos están destinados a financiar compras de particulares, y se caracterizan por ser puntuales y de importes más elevados.


Estas son en general las principales diferencias que hay entre préstamos y créditos. Cuando te haga falta una cantidad de dinero determinada, sin saber muy bien cuánto es el importe que vas a necesitar es mejor solicitar un crédito. Por el contrario si lo que quieres es comprarte un bien concreto y ya conoces el importe que necesitas, qué es más recomendable pedir un préstamo ya que normalmente sale más barato. Sin embargo, la realidad se suele confundir a menudo estos dos términos, tanto entre la gente como en las ofertas de entidades prestamistas. Para encontrar la financiación adecuada es recomendable, realizar una comparativa entre varias ofertas, formándose previamente sobre las condiciones y requisitos correspondientes, así como la consideración de tu situación económica y tu capacidad de cumplir con las obligaciones indicadas en el contrato, hacia este de un préstamo o de un crédito.

La cantidad que solicitas en los préstamos se fija previamente y la recibes de manera íntegra, en el caso del crédito, solicita una cantidad la cual puedes ir utilizando según sean tus necesidades, sí haya alcanzado la cantidad afectada en el crédito crear, podría solicitar una ampliación del mismo. El plazo de reembolso para los préstamos se fija de antemano, sí como el tipo de devolución, estas cuotas periódicas finalizan en el plazo contratado. Con los créditos se concede una cantidad con la que puedes disponer en un plazo, finalizado este deberás negocia la renovación del crédito o su cancelación. 

Los intereses de los préstamos son aplicados sobre la cantidad total del importe prestado, no importa si este será utilizado o no. Por el contrario con los créditos rápidos online podrás pagar solo por lo que utilizas, apagar un poco por lo disponible pero no dispuesto también. Los intereses de los préstamos son más bajos en general. En los préstamos la amortización se realiza en total al día del vencimiento o de forma periódica a lo largo del plazo del préstamo. En el caso de los créditos existe el concepto de amortización, pagando únicamente unos intereses por la cantidad que realmente has utilizado.



Una vez que decide solicitar financiación, no portante es escoger el producto adecuado. Hoy día existen una gran variedad de posibilidades para conseguir dinero rápido. Siempre es importante conocer las diferencias entre distintos tipos de financiación, para que puedas escoger el producto que mejor vaya con tu perfil financiero. Si hablan de créditos y de préstamos como si fuesen sinónimos aunque son parecidos, no exactamente iguales, ambos son productos financieros diseñados para resolver problemas de financiación. 

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